De pronto, en el edificio de ciencias de Molestonia todo era movimiento y gente corriendo de un lado para otro. Unos gritaban, otros se arrebataban cosas y unos más comían su torta caminando. Pronto se supo el motivo: habían encontrado unos restos fósiles en Laberintia, justo en el interior de una cueva con un montón de pinturas rupestres que representan escenas de la vida antigua de los habitantes de Molestonia (claro que antes no se llamaba así, tal vez se llamaba Guna Guna Muluk o quién sabe).